Doble o nada.

Doble o nada.

Cómo bien iba comentando por ahí, en este carrete que os traigo calentico, estaba experimentando la doble exposición. Esa técnica tan usada por los hypstercillos lomógrafos era totalmente ajena a mi persona por la simple cuestión de no factibilidad para realizar dicha forma de expresión artística.


En esas me encontraba yo cuando Sara me comenta que es posible hacerlas con nuestras cámaras analógicas y de manera sencilla. Bastaba con apretar el botón que permite liberar el carrete para el rebobinado (¡bendito rebobinado manual!) mientras se acciona la manivela de pasar de foto. Esto hace inútil el paso al siguiente frame pero posibilita que se pueda accionar el obturador, ¡¿Cómo te quedas?!

 

Total, que me faltó tiempo para empezar a hurgar. Primero a ojo, al tun-tún y sin sacarle todo el potencial que tiene. De esta manera prácticamente ponía una foto encima de otra e intentaba demostrar que dentro de cada ser humano hay una versión bastarda que proyecta todos los miedos e inseguridades que siente la raza humana desde que uno de sus congéneres lanzó un huesaco al aire, mientras sonaba música épica de fondo y al grito de “A quién le de, la dao”.O algo así. Vamos, lo que hacen la mayoría de lomografooorl.

 

 

 

 

 

Margen izquierda y derecha del Ebro a su paso por El Pilar en una sola foto.

 

Así que leí sobre el tema (especialmente recomendado es este post ) y lo comprendí, ¡Era el jodido modo de fusión “Trama” del Photoshop!. Y empecé a jugar con los huecos en negro para “rellenarlos” con una nueva exposición. Y esto amigos es lo que salió.

Esta foto debería haber quedado mejor colocada, pero es lo que tiene hacerse auto-retratos con una analógica.

 

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Aquí mi sonriente cara debería estar en el centro del girasol como tanto planifiqué. Pero el carrete se me desplazó un poco al tirar la siguiente foto.

En esta foto se ve a conductor (Diego, camiseta naranja) y Copiloto (Tundacas del espacio, camiseta azul) como si fueran la misma persona en un coche mu estrechico mu estrechico.

¿A que mola? Lástima que se me colara otra foto de las luces del teclado, pero bueno le da un toque mas “ilustrado”. Ya que tenía que corregir la horrorosa luz de la lámpara le di este virado.

 

Pues todo esto y algún desecho más es lo que dieron de NO mis primeros intentos en la doble exposición, os prometo que los siguiente molarán mas.
Ah, bueno, también hice fotos normales. Así, de gratis.

Primero en mi querida Guipúzcoa…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

…y después en mi querida Zaragoza.

 

 

Sacando a pasear a mi 135mm analógico japonés de nombre desconocido.

 

 

 

El enfoque se me fue a Pontevedra, bueno mejor dicho a El Arrabal.

 

 

 

 

Y esto si que es todo recurrentes lectores de Me llaman Trípode.
Hasta la próxima ¡Agur amigos!

2 Comments

  1. Jajaja y yo las fotos que tengo de doble exposición (cuando era pequeña y tal) sale mi hermana dos veces y parece que es un fantasma. Yo creyendo que estaban mal hechas y resulta que neh!! jajajaja

    Gracias!!!

    • Jaja es lo que pasa con lo hypster, que parece que está mal pero noooo, es moderno!! jaja.

      Es aplicabele a ropa, barbas, pelos, música..

      Gracias por comentar María!

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